Un árbol, nace, crece y alguna vez muere, pero que lo maten quienes deberían preservarlo es absolutamente intolerable.

El Gobierno de Larreta no entiende que los árboles son seres vivos que dan vida, nos son simples ornamentaciones urbanas. Buenos Aires es una ciudad con sus pulmones enfermos, tiene menos de la mitad de espacio verde que debería tener, según estándares internacionales de calidad de vida y, a esta falta de espacios verdes, Larreta la empeora con el irresponsable manejo que hacen de los árboles de la ciudad. Cuando dicen que retiran los árboles porque están secos, deberían entender que su responsabilidad es preservarlos para que no mueran y hacen todo lo contrario.

Otro árbol centenario que cae bajo la inoperancia de quienes deberían preservarlo; es el que estaba en Avenida Roca y Lisandro de la Torre, Plaza de la democracia en Villa Lugano. Un árbol centenario que yo no estará más.

El cuidado de árboles, en este gobierno de Larreta, queda en manos inexpertas que mutilan sus ramas o destruyen sus raíces cuando hacen veredas. Evidentemente desconocen lo obvio, que existe un equilibrio entre las partes aéreas de un árbol y sus raíces, cualquier acción que mutile una de las partes tendrá incidencia sobra el total del árbol y de ese «maltrato» es que surge luego una inevitables decrepitud y muerte de nuestros árboles.

Una mala gestión sobre el arbolado urbano tiene un impacto negativo directo en la calidad de vida de quienes vivimos en la ciudad y la transitamos todos los días. Debemos entender que es necesario hacer oír nuestros reclamos en defensa del arbolado urbano y en defensa de nuestra propia calidad de vida

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